Perder peso saludablemente

25.10.2021

El verano llegó a su fin y dejó paso al otoño, y un cambio de estación puede ser el mejor de los momentos para detenerse y pensar, recapitular y subsanar aquellos propósitos que se convirtieron en despropósitos, o sencillamente en aquellos objetivos que se tumbaron plácidamente a nuestro lado esperando entre suspiro y suspiro el momento más idóneo para llevarlos a cabo. El peso puede ser uno de ellos, una subida en la báscula y en nuestra ropa que de repente empiezan a incordiar. Pero no hay que volverse locos cogiendo de la mano a esa obsesión que suele acechar dispuesta a hacernos la vida imposible, nada más lejos. Hay que ser racionales y consecuentes. En primer lugar elegir la mejor combinación posible que está a nuestro alcance de manera abnegada: la alimentación y el ejercicio.

Vivimos en una sociedad que pone a nuestra disposición mucha información acerca de este excelente binomio. Eso sí, a veces un exceso de ella puede marearnos y no saber discriminar la calidad de la misma. Pero desde aquí creemos que si apelamos al sentido común para que nos conduzca, los resultados serán positivos. Sin una adecuada alimentación y un correcto ejercicio no cabrá pérdida de peso equilibrada. Pero antes de seguir nos gustaría hacer hincapié en un aspecto muy importante por mediático y que, sobre todo entre la gente más joven, parece degradar el contexto salud-alimentación-ejercicio. Nos referimos a las redes sociales, marcas, revistas, influencers, en las que se habla de esas dietas milagro que eliminan alimentos como si de repente fueran desechos, o nos venden cuerpos estándar imponiéndose como si se tratara de un canon de belleza inapelable, o sea, en prototipos que lo único que generan es una cruel frustración. 

Realizada esta advertencia nuestro consejo es priorizar la aceptación de nuestro cuerpo en primerísimo lugar, por la sencilla razón de que es el nuestro, un cuerpo que anida nuestra esencia, que nada tiene que ver con prototipos, porque no venimos de serie. Ser nosotrxs mismxs y querernos: qué puede haber más importante que eso. Pues dicho esto, hay que pasar a la acción si queremos encontrarnos saludables y perder esos kilos (que se correspondan con una apreciación correcta) y que en la placidez del verano se sumaron como si tal cosa. Podemos ayudarte con tu alimentación, diseñarte planes de entrenamiento, así como realizar seguimiento de tu peso, eso sí, insistimos, siempre desde el sentido común. Defendemos el deporte y la salud, pero no las obsesiones. Te ofrecemos un entrenamiento personalizado que encierre solo aquello que tú necesites y puedas conseguir con objetivos a corto plazo, para ir ampliándose a discreción, porque recuerda que no hay ningún tren esperando. Trabajaremos desde tu realidad y desde el positivismo. Somos deporte y somos salud.